| Rolando Cruz | ||
![]() | Incident Date: 2/23/83 Jurisdiction: IL Charge: Rape, Murder, Kidnapping, Home Invasion Conviction: Murder, Rape, 2 Counts Aggravated Kidnapping, Dev. Sex. Assualt, Agg. Indec. Liberties w/ Child, Residential Burglary, Crim. Sex. Abuse, Agg. Crim. Sex. Abuse Sentence: Death + |
Year of Conviction: 1985 Exoneration Date: 11/3/95 Sentence Served: 10.5 Years Real perpetrator found? Yes Contributing Causes: False Confessions / Admissions Compensation? Yes |
The police found Nicarico's body in a wooded area several days after her disappearance. The cause of death was determined to be multiple blows to the head. There was a boot print on the front door and different footprints outside a rear window. The numerous footprints would be used later to support a hypothesis that more than one person had been involved in the crime.
Several months later, under pressure from the community and in the midst of an election year, the police picked up Alejandro Hernandez, who pointed them to Rolando Cruz for a small reward. The two continued to incriminate each other for cash rewards and petty benefits from the police — Hernandez was given $10,000 in reward money for making inculpatory statements against Cruz and a man named Stephen Buckley, who was not convicted.
The case against Cruz and Hernandez was based on alleged statements the two had made. The officers who had questioned Cruz and Hernandez, testified in court that the two had both made incriminating statements. Several witnesses gave suspicious testimony that Cruz and Hernandez had divulged to them that they had intimate knowledge of the crime. Neither had strong alibis. Finally, the most unsubstantiated and damning evidence was the testimony of the sheriff's detectives, who testified that Cruz had reported "visions" of the murder, and that these "visions" closely represented the details associated with the crime. Their testimony was admitted as evidence even though there had been no attempt to record the vision statement.
Cruz would eventually endure three trials and three convictions due to winning appeals with the help of Northwestern University's Larry Marshall and David Protess, who assigned their students to investigate the case. In September 1995, DNA tests showed that spermatozoa found near the crime scene could not have come from Cruz or Hernandez, and that a man named Brian Dugan could not be eliminated as a contributor. Prosecutors retried them, asserting that they could have been present at the crime. Cruz's defense team decided on a bench trial; Hernandez was to have a fourth jury trial. Before the judge gave his verdict in the Cruz case, a sheriff's department lieutenant recanted testimony he had given in previous trials.
On November 3, 1995, after both men had served, respectively, nearly 12 years on death row, both cases were dismissed and Cruz and Hernandez were set free. The court acquitted Cruz and dismissed Hernandez's case on the basis of the recanted testimony, the DNA evidence, and the lack of any corroborated evidence against them.
Brian Dugan has not been charged with the murder. His confession, made through hypothetical statements during a plea bargain for other crimes, could not be used against him.
| Rolando Cruz | ||
![]() | Incident Date: 2/23/83 Jurisdiction: IL Charge: Rape, Murder, Kidnapping, Home Invasion Conviction: Murder, Rape, 2 Counts Aggravated Kidnapping, Dev. Sex. Assualt, Agg. Indec. Liberties w/ Child, Residential Burglary, Crim. Sex. Abuse, Agg. Crim. Sex. Abuse Sentence: Death + |
Year of Conviction: 1985 Exoneration Date: 11/3/95 Sentence Served: 10.5 Years Real perpetrator found? Yes Contributing Causes: False Confessions / Admissions Compensation? Yes |
El 23 de febrero de 1983, Jeanine Nicarico, una niña de diez años, desapareció de su casa. Cuando su hermana volvió a casa se encontró con que la puerta principal había sido forzada y que su hermana había desaparecido. Rolando Cruz, un adolescente en el momento de los hechos, fue detenido, acusado y condenado por la violación y el asesinato de Nicarico. Fue condenado a muerte así como otro acusado, Alejandro Hernandez. El jurado fue incapaz de dictar sentencia para un tercer acusado.
La policía encontró el cuerpo de Nicarico en una arboreda días después de su desaparición. Murió como consecuencia de numerosos golpes en la cabeza. Se encontró la huella de una bota en la puerta principal de la casa y distintas huellas en el exterior de una ventana trasera. Las numerosas huellas sirvieron posteriormente para apoyar la hipótesis de que más de una persona había participado en el crimen.
Algunos meses más tarde, bajo la presión de la comunidad y en el marco de un año electoral, la policía detuvo a Alejandro Hernandez, que incriminó a Rolando Cruz a cambio de una pequeña recompensa económica. Los dos se acusaron mútuamente para obtener recompensas y contraprestaciones de la policía. Hernandez obtuvo recompensas por un valor total de 10.000 dólares por sus declaraciones en las que acusaba a Cruz y a otro hombre, Stephen Buckley, que no fue condenado.
Cruz y Hernandez fueron acusados en base a declaraciones que ambos hicieron. Los agentes que habían interrogado a Cruz y a Hernandez testificaron en el juicio que los dos habían hecho declaraciones acusatorias. Varios testigos aseguraron que Cruz y Hernandez habían confesado tener información de primera mano sobre el crimen. Ninguno tenía una coartada sólida. Por último, la prueba más insustancial y perjudicial fue el testimonio de los detectives del sheriff, que aseguraron que Cruz había reconocido tener visiones del crimen, y que estas visiones describían con precisión detalles relacionados con el crimen. Sus testimonios fueron admitidos como prueba si bien nadie se había molestado en gravar la declaración sobre las visiones.
Cruz consiguió soportar tres juicios y tres condenas gracias a los recursos presentados con la ayuda de Larry Marshall and David Protess, de la Universidad de Northwestern, que asignaron a sus estudiantes la investigación del caso. En setiembre de 1995, las pruebas de ADN demostraron que el semen encontrado cerca de la escena del crimen no podía ser de Cruz o Hernandez, y que un hombre llamado Brian Dugan no podía ser eliminado como coautor. Los prosecutors insistieron en el hecho de que ambos hombres podrían haber estado presentes en el crimen. Hernandez iba a tener un juicio ante un cuarto jurado. Antes de que el juez diera su veredicto en el caso de Cruz, un teniente del departamento del sherif decidió retractarse del testimonio que había dado en juicios anteriores.
El 3 de noviembre de 1995 después de que ambos hombres hubieran pasado doce años en el corredor de la muerte ambos casos fueron anulados y Cruz y Hernandez fueron puestos en libertad. El tribunal puso en libertad a Cruz y anulo el caso de Hernandez en base al hecho de que uno de los testigos se habia retractado de su testimonio, las pruebas de ADN (DNA en su denominación en inglés) y la ausencia de pruebas en su contra.
Brian Dugan no ha sido acusado de asesinato. Su confesión, hecha por medio de declaraciones bajo el efecto de la hipnosis, no pudo ser utilizada en su contra.








